En el mapa conceptual
presentado anteriormente, se puede observar dos casos hablados en el libro Don
Julio Mario: biografía no autorizada, del periodista colombiano Gerardo Reyes.
El primero de ellos es el
que se presenta en el periódico El Espectador cuando el empresario colombiano, Julio
Mario Santo Domingo, le hace la propuesta a Rodrigo Pardo, que sea el Director
de dicho periódico. Pardo acepta, sin llegar a pensar todo lo que pasaría
después ya que luego de empezar su labor el 01 de marzo de 1998, se dio cuenta
que la libertad e independencia que tanto profesaba El Espectador eran solo
comodines y adornos para quedar bien ante el público y para ganar más audiencia.
La primera situación en la
que Pardo se dio cuenta de esto, fue cuando Santo Domingo, le dijo que tenían
que ayudar en la candidatura presidencial a Horacio Serpa, es decir, el
periódico tenía que publicar artículos que mostraran una buena reputación e
imagen del candidato. Al director, se le hizo muy raro esta propuesta porque dos
años atrás, Santo Domingo estaba enfurecido con Serpa (cuando este último era
Ministro del Interior del Gobierno de Ernesto Samper) por haber dado unas
declaraciones a un periodista que involucraban a la DEA (Departamento de Control
de Drogas de Estados Unidos) en un atentado contra el abogado de Samper,
Antonio José Cancino. Estas declaraciones podían romper las relaciones de
Colombia con Estados Unidos. Y después de este suceso, aun así, Santo Domingo
estaba apoyando a Serpa en su candidatura en el año 1998.
Serpa perdió las elecciones
contra Andrés Pastrana y Julio Mario creía que El Espectador tenía cierta
culpa.
En la situación anterior se
puede evidenciar que algunas personas han dejado al lado su ética profesional,
para cumplir los deseos de otros porque si no lo hacen pueden ser despedidos.
Al final, esto fue lo que le pasó a Pardo, fue despedido con la excusa de que
no le había dedicado mucho espacio en el periódico a un artículo que hablaba de
un premio que había ganado el empresario colombiano Carlos Ardila Lülle.
También se cree que fue destituido de su cargo por orden del presidente
Pastrana (que se hizo amigo de Julio Mario Santo Domingo) que consideraba que
Pardo quería tirarse el proceso de paz.
Carlos Lleras de la Fuente,
llegó a reemplazarlo.
Por otra parte, está el caso
de Edgar Artunduaga, un periodista radial que trabajaba para el programa La Luciérnaga
de Caracol Radio. Este programa utilizaba (aún lo hace) el humor para contar
los suceso que pasaban en la actualidad.
En ese tiempo estaban en
campaña electoral, para conseguir la presidencia, Samper y Pastrana, y
Artunduaga jugaba de defensor del primero y sus compañeros del segundo. Hernán
Peláez, director del programa, era el arbitrario.
Artunduanga llegó a hacerle
tantas críticas a Pastrana que este último perdió la paciencia y habló con
Santo Domingo para que lo sacaran del aire. Cuando el periodista se dio cuenta
de esto, renunció por su propia voluntad el 3 de mayo de 2001, día universal de
la Libertad de Prensa.

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