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domingo, 7 de septiembre de 2014

Mapa conceptual de la lectura N°10: El silencio de los inocentes




Otros detalles de la historia

Luis Alfredo Garavito Cubillos era el mayor de siete hermanos. Fue maltratado por su padre desde niño mientras su madre guardaba una actitud pasiva frente a esta situación. Estudió hasta el grado quinto de primaria en el instituto Agrícola de Ceilán (Valle del Cauca). Durante su adolescencia fue violado y torturado durante varias ocasiones por amigos de su padre. A los 21 años pasó por Alcohólicos Anónimos y durante cinco años recibió tratamiento psiquiátrico en una clínica del Seguro Social en Manizales. Por desbordes emocionales estuvo a punto de suicidarse pero luego de ese tratamiento comenzó su vida de vendedor ambulante en los departamentos de la zona montañosa del país.

Nuca se casó ni tuvo hijos pero vivió con dos mujeres mayores que él, a cuyos hijos siempre respetó y que luego lo evocaron como alguien cariñoso y especial.

ALGUNAS VÍCTIMAS MENCIONADAS EN EL TEXTO

NOMBRES
FECHA DEL ASESINATO
CIUDAD DEL
ASESINATO
DESCRIPCIÓN
DEL MENOR
RAZONES DE LA MUERTE





Manuel Vicente Daza





19 de abril de 1994





La Tebaida
(Quindío)




Tenía 10 años.
Iba a hacer un mandado de la casa
Fue encontrado en la finca San Fernando con la cabeza cercenada y múltiples heridas a la altura de los riñones
Andrés Salgado

18 de octubre de 1997
Riofrío
(Valle del Cauca)
Estudiante de 13 años
Le clavó 42 puñaladas en el tórax


Tomás Martínez


22 de junio de 1998


Génova
(Quindío)


Tenía 9 años
No especifican la forma de su muerte pero se supone que fue tan cruel como las anteriores


Javier Ardila


22 de junio de 1998


Génova
(Quindío)


Tenía 12 años
No especifican la forma de su muerte pero se supone que fue tan cruel como las anteriores


Leonardo García


23 de junio de 1998


Génova
(Quindío)
Cuando terminó de jugar un partido de fútbol con sus amigos fue engatusado por el asesino
No especifican la forma de su muerte pero se supone que fue tan cruel como las anteriores


El 27 de noviembre de 1998 los niños de Pereira marcharon de noche y alumbrados con velas pidieron con su silencio y parcantas que no los siguieran matando.

Pereira tenía razones para estar en pánico. Entre 1993 y 1998 se habían encontrado en todo el departamento de Risaralda nueve fosas y 42 esqueletos de niños varones.

Las teorías de la opinión pública ante tantas muertes eran: sectas satánicas, tráfico de órganos, exterminio nocturno de habitantes de la calle, castigo divino, un coctel entre prostitución infantil, pederastia y el dinero del narcotráfico y por ultimo uno o varios asesinos en serie.

Algunas fuentes utilizadas por los escritores fueron:

Libreta de apuntes del violador

Investigadores

Periódico El Espacio: medio de comunicación que sacó una noticia sobre tres muertes ocurridas en Florencia (Caquetá) de niños menores de edad que presentaban signos de acceso carnal y , al parecer, les habían sacado el corazón.

Carlos Hernán Herrera: morfólogo que trabajaba en Buga, Valle del Cauca quien en mayo de 1998 envió un informe a la Dirección General del CTI para que se hiciera una investigación Nacional en busca de un asesino. Al encontrar el cadáver de un niño hizo una descripción física de cómo era el asesino.

Eliseo: niño que por poco iba a ser asesinado por Garavito pero se escapó y logró, con su testimonio, que capturaran a este asesino.

Chatarrero: muchacho de 16 años que ayudó a escapar a Eliceo

Magaly: niña de 12 años que ayudó a esconder a Eliceo

Luz Mary Ocampo: excompañera sentimental de Garavito

Stella: hermana de Garavito

Vecinos

Cabo Pedro Babativa, ahora sargento: atrapó al asesino 

Agentes César Augusto Rojas y José Tinjacá: acompañaban a Babativa en la captura del asesino 

Mapa conceptual de la lectura N°9: Cómo investigar la historia. El arte de saber buscar



Recomendaciones a la hora de entrevistar

Reportear con los cinco sentidos: la mayoría de historias que se leen hoy en los medios latinoamericanos están cargadas de ideas, citas de expertos y conclusiones, pero en general carecen de referencias visuales o auditivas.Por eso, el periodista norteamericano Tom Wolfe recomienda “educar el ojo y la mirada” y Kapuscinski invita a los reporteros a trabajar como si fueran fotógrafos: “La fotografía se dirige hacia un aspecto muy distinto del hombre. La fotografía es una excelente escuela que ensela a trabajar con detalles.

Descubrir los detalles: es más creíble la historia de alguien que cuenta los detalles de lo sucedido que el que se justifica con generalizaciones. Un detalle ilumina una situación. Los estadounidenses se refieren al detalle revelador como aquél que hace avanzar el relato.

Buscar las escenas: durante la reportería se debe conseguir información que permita la construcción de escenas en el artículo. La mayoría de las personas emiten con facilidad juicios de valor pero son incapaces de narrar situaciones o anécdotas. Y cuando se llega a escribir la historia se encuentra con cientos de ideas y ninguna historia humana que las encarne.

Investigar las cifras: las cifras son importantes porque delimitan los problemas y dan una referencia que es fácilmente entendible por todos los lectores. Las cifras también sirven para probar la veracidad de la fuente porque son más difíciles de inventar. Por último, las cifras permiten inferir tendencias o patrones.

Entrevistar sin preguntar: en Estados Unidos está en boga (auge) el periodismo polilla, que son historias en las que el periodista pasa un tiempo en un lugar, volviéndose prácticamente invisible y narrando sus observaciones sin entrevistar a nadie.

Hacer preguntas para ganar tiempo: durante la reportería es bueno hacer preguntas triviales que dan al periodista la posibilidad de  apuntar como está vestido el entrevistado, los tics que tiene al hablar, cómo está decorada la oficina y así no se pierde información importante.

Buscar la acción sicológica: los periodistas no siempre son tan buenos para explorar emociones y pensamientos, pero muchas veces allí residen las verdaderas historias. Es el efecto camaleón: meterse en la mente del personaje para vivir el mundo a través de su sistema nervioso.

Registrar los diálogos: la gente habla de una manera particular, y a veces registrar su lenguaje textualmente enriquece un artículo. Se debe hacer reportería de lo que dice la gente y cómo lo dice para poder escribir un artículo robándose esas mismas palabras, lo cual enriquecerá el texto.

Nunca asumir que se sabe: la grandeza de un periodista radica cuando nunca asume que entiende algo. ¡Es increíble la cantidad de veces que los entrevistados sorprenden a los periodistas cuando estos se atreven a preguntar cosas aparentemente insignificantes!

Convertir las respuestas editoriales en informativas: es muy común que los entrevistados respondan a las preguntas con adjetivos. El mal reportero salta a la siguiente pregunta. El bueno convierte ese adjetivo en sustantivos.

Reportear en contra de los prejuicios: es inevitable que el periodista tenga una posición sobre el tema que va a escribir. Un buen periodista primero enfoca su trabajo a probar con hechos que su intuición inicial puede estar errada. Es la única forma de combatir los sesgos naturales que tiene todo reportero. Para ello, hay que identificar los propios prejuicios sobre el tema.

Buscar una respuesta del afectado: si se está escribiendo un artículo negativo sobre alguien, se tiene la obligación de hacérselo saber antes de publicarlo. Si el implicado ofrece su versión de los hechos, la historia sería más justa pero si no lo hace, es necesario precisar en el artículo que la fuente se abstuvo de dar declaraciones.

Preguntar, preguntar y preguntar: para relajar el ambiente en una entrevista es bueno comenzar con algunas preguntas personales como el nombre y el oficio. Una vez el entrevistado se relaja se comienzan a hacer las preguntas según el plan previamente diseñado.

En una entrevista no se debe hacer:


  • Inducir preguntas poniéndole al entrevistado declaraciones en la boca
  • Formular más de una pregunta a la vez
  • Convertir las preguntas en discursos
  • Emitir juicios de valor sobre las respuestas del entrevistado
  • Hacer preguntas que sólo admiten un sí o un no

Lo que sí se debe hacer es, por ejemplo, si el entrevistado evade una pregunta pasar a la siguiente y más tarde retomar al mismo punto.

Verificar toda la información: es indispensable comprobar todos los datos que nos den. Por ejemplo, el nombre de las personas, las direcciones, los teléfonos, la edad. Además, hay que pedir pruebas de lo que la gente afirma: que muestren documentos que respalden la afirmación o anécdotas que la ilustren.

Sospechar de otros medios, sobre todo de internet: cuando se trata de información divulgada en internet, la labor de verificación debe ser aún más estricta pues el carácter democrático del medio permite que cualquier persona publique lo que quiera. Por eso es mejor utilizar información de páginas de instituciones de reconocida credibilidad.

Tratar bien a las fuentes: si a una fuente se le promete confidencialidad, se le debe guardar. Si se le promete retrasar la publicación de la historia a cambio de que le den más información, hay que hacerlo. Si se le promete leerle la historia antes de publicarla, se debe hacer. El reportero debe hacerle sentir al entrevistado que él también le interesa como persona. Es asunto de decencia y además le permite conservarlo como fuente para el futuro.

Ampliar el directorio de fuentes: al finalizar la entrevista, es bueno preguntarle al entrevistado si conoce otras personas que puedan ayudarle con la investigación. Algunos redactores escriben en su libreta de apuntes estos nombres y una breve descripción de quien es y por qué servirá para la historia. Este listado también ayuda a precisar el nivel y la calidad de las distintas fuentes. Es decir, demasiados expertos y ningún protagonista, cosa que se reflejará después.

Entrevistarse a sí mismo: es clave tomarse unos minutos al finalizar la entrevista para anotar ciertas ideas en el mismo cuaderno y así anotarlas al momento de escribir.

Saber cuándo terminar la reportería:¿cómo se sabe que ya es suficiente? Cuando se comienza a repetir las respuestas y cada entrevista adicional no aporta un valor a lo que ya se tiene.

Usar o no la grabadora: es recomendable grabar aquellos testimonios reveladores o aquellas declaraciones que serán reproducidas basadas en el formato de la entrevista directa (pregunta-respuesta)

Algo más

El redactor novato tiende a citar a todas las personas que entrevistó, independientemente de si el texto lo exige o no, para que la fuente quede satisfecha. No es una buena idea. El único amo del periodista es el lector

Una fuente puede hablar bajo las siguientes modalidades:

On the record, o para citar.
Off the record, o bajo cuerda.
Para contexto.
Para no usar.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Ortografía en imágenes

  


                                                                                                                                                                                                                                        









martes, 2 de septiembre de 2014

Programa Dos puntos con Rodrigo Pardo

Dos puntos es un programa de opinión presentado por el Director de Noticias RCN, Rodrigo Pardo. Este espacio analiza los grandes temas de actualidad del país, presentando dos opiniones sobre un mismo hecho. En Dos puntos tendrán cabida no solamente los temas políticos o de justicia, sino de cualquier área, siempre y cuando en ellos se cumpla la premisa principal del programa: que existan dos visiones contrarias sobre el mismo punto para generar un debate con las voces más autorizadas, con profundidad y equilibrio. Esta es la sinopsis que aparece en la página web del Canal RCN y en ella, se muestra el objetivo principal del programa.

El video que el profesor nos invitó a ver es sobre este programa, el cual tenía como tema principal La guerra sucia y los medios, es decir, la actuación de los medios de comunicación en las pasadas campañas presidenciales.

Los invitados fueron Juanita León, directora del medio informativo la Silla Vacía; María Elvira Samper, periodista de El Espectador; Carlos Cortés, abogado y periodista; Javier Darío Retrepo, catedrático y periodista, y Juan Gossaín, escritor y periodista.

La intervención empieza con Juan Gossaín quien opina que, en tantos años cubriendo campañas presidenciales, nunca había visto una más penosa manipulación de la prensa, y que dicha manipulación era en ambos sentidos, es decir, existía una complicidad entre los medios y las campañas y el único perdedor, en este caso, era la opinión pública.
Continúa con su opinión, Javier Darío Restrepo, quien dice que el gran amo del periodista no es ni el jefe de redacción ni el director sino quien recibe la información.

Luego, se toca el tema del papel de las redes sociales en estas campañas y Juanita León dice que los medios alternativos, por ejemplo Twitter, son fundamentales para dichas campañas porque las personas están prefiriendo leer en estas plataformas que los medios de comunicación tradicionales.

Carlos Cortés opina que las redes sociales ayudan a generar un antagonismo entre un candidato u otro.

Dejando a un lado el tema de las redes sociales, María Elvira Samper dice que los medios de comunicación se nutren del escándalo, es decir, no hay nada que estos privilegien más que las noticias con ruido, en especial, los medios electrónicos porque estos son inmediatistas. Además, expresa que hay un juego de intereses entre los medios de comunicación por el raiting y las campañas por denigrar a sus oponentes.

Esta periodista habla de los procesos de paz y dice que deben ser cubiertos por periodistas de gran trayectoria porque los que son novatos en el tema, pecan por ingenuos y se convierten en idiotas útiles.

De nuevo interviene Gossaín y opina que lo que más lo inquieta no es lo que se publica sino cómo se publica. La manipulación no está consistiendo en esconder las cosas, sino que se utiliza la noticia para desfavorecer o favorecer a un candidato. Por ejemplo, si el candidato opositor hizo algo malo, le dedico un artículo de 8 páginas, en cambio, si la noticia afecta a mi candidato, minimizo la cantidad de espacio en el periódico o en la televisión. Además, plantea que un periodista no es aquel que depende de un candidato. En torno a esto, Gossaín quiere implantar un lema: Ni Uribistas ni Santistas, periodistas.

Javier Darío Restrepo habla de nuevo y da unos consejos para que los periodistas  no se dejen manipular:
  •  No tragar entero. Todo lo que nos digan hay que ponerlo en tela de juicio y, sobre todo, tener en cuenta que las fuentes menos fiables son las que están en el poder
  •  Pensar si lo que vamos a decir tiene consecuencias buenas para la opinión pública. No nos tenemos que preocupar si tiene consecuencias para alguno de los grupos políticos porque no estamos trabajando para ellos sino para los electores
  • Dejar a un lado los afectos políticos y pensar únicamente en servirle al lector
Por su parte, Juanita Gómez opina sobre cómo los periodistas tienen la tarea de limpiar o denunciar el debate político diciendo que la veracidad de las noticias se debe investigar  y, por ejemplo, cuando Uribe habló de la relación de narcotráfico con la campaña de Santos, la tarea del periodista será investigar si es cierto y si comprueba que no lo es, debe dejarlo explícito.

Finalmente, Rodrigo Pardo propone una última pregunta ¿Quién es el contrapoder del cuarto poder?

Para Maria Elvira Samper, los medios de comunicación ya no son el cuarto poder por pensar, precisamente, en el escándalo y el raiting.

Para Restrepo, lo del cuarto poder es un estereotipo que ningún periodista se traga pero, en parte, los periodistas si tienen un poder porque entran en la conciencia de la gente.

Gossaín evita responder esa pregunta y, por el contrario, prefiere hacer un resumen de todo que se ha dicho.

  • La clave del periodista es dudar de todo, verificar todo y no tragar entero 
  • Un periodista verdadero es un escéptico informado
  • El periodismo lo único a lo que tiene que obedecer es a los principios éticos, entre esos, la verdad 
  • Los periodistas no están hechos para complacer a nadie, ni siquiera a la opinión pública 
  • Los periodistas no estamos para que nos aplaudan

LINK DEL VIDEO: https://www.youtube.com/watch?v=bfTkXKHPnuk 

lunes, 1 de septiembre de 2014

Mapa conceptual de la lectura N°8: Las fuentes informativas son la base para obtener noticias en primer orden


Lectura N°7: La entrevista: algo más que preguntas y respuestas

La entrevista:
 Algo más que preguntas y respuestas

Antes de ir a la entrevista:

  • Informarse y leer sobre el tema y el sujeto al que vamos a entrevistar
  • Si uno no se informa corre el riesgo de ser engañado y obtener información mínima
  • Si el individuo no ha sido sujeto de noticias con anterioridad, podemos hacer averiguaciones con personas cercanas a él
  • Escribir una lista de preguntas (cuestionario) y aprenderse las más principales de memoria. Tener el cuestionario a mano en caso de que no recordemos alguna.
  • Casi siempre las entrevistas extensas se hacen con previo acuerdo
  • Debemos vestirnos apropiadamente, agradables pero prácticos




A la hora de la entrevista:

  • Se deben formular otra vez las preguntas si la persona se desvía a áreas no muy importantes
  • El reportero debe preguntarse a sí mismo si le están dando respuestas a las preguntas o si estas se reducen a nada
  • En caso de que la persona se alarme por la libreta de apuntes o grabadora de audios, el entrevistador debe calmarlo diciéndole que sólo es para asegurarse de obtener información 
  • Una grabadora es una buena protección contra una demanda de citación falsa y contra una citación falsa accidental
  • Primero hacer las preguntas más fáciles y dejar las más polémicas para el final
  • Al principio, hacer dos preguntas de las cuales conozcamos la respuesta para comprobar la veracidad de la fuente
  • Escribir los detalles que ayuden a recrear la escena al lector
  • Asegurarnos de entender todas las respuestas. Preguntar en caso de tener cualquier duda
  • Hacer preguntas de finales abiertos que eviten que sólo se responda sí o no. Por ejemplo: ¿Quisiera comentar…?
  • Realizar cuestionamientos que ayuden a conocer a conocer más al sujeto. Ejemplo: ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Cómo se sintió en ese momento? ¿Tomaría la misma decisión de nuevo?
  • Preguntar ¿Qué le sorprendió acerca de (una situación determinada)?
  • Evocar anécdotas. Preguntar ¿Cuál es la experiencia más difícil que ha obtenido con…?
  • Si el entrevistado evade una pregunta, hay que reformularla y hacerla una vez más
  • Preguntar cosas tales como: tal y tal dicen (cualquier cosa de usted) ¿Cuál es su reacción ante eso?
  • Al finalizar agradecer a la persona y dejar el camino abierto para una última pregunta, tal vez por teléfono, en caso de que encuentre una laguna en su información. Crear las mejores circunstancias posibles: puede que necesitemos a esta persona nuevamente como fuente de noticias. Si es probable que la persona no vea la historia, debemos enviar un recorte sobre la publicación





No hubo tiempo para la tristeza


Según la página web del Centro Nacional de Memoria Histórica, el documental No hubo tiempo para la tristeza cuenta por qué Colombia ha sido escenario de un conflicto armado durante más de 50 años y cómo los ciudadanos han sobrevivido a este largo periodo de violencia.

El relato refiere los hallazgos del Informe Basta ya Colombia. Memorias de guerra y dignidad elaborado por el Centro Nacional de Memoria Histórica.


También presenta a hombres y mujeres que desde La Chorrera, Bojayá, San Carlos, las orillas del río Carare, Valle Encantado y Medellín dicen que Colombia no puede permitir que la atrocidad de la que ellos fueron testigos se repita.